¿Selvas Calchaquíes?

El hallazgo de plantas fósiles cerca de Angastaco y de peces fósiles cerca de Cafayate prueban que durante el Terciario los Valles Clachaquíes estuvieron cubiertos por una frondosa y exuberante vegetación afín a las actuales de las selvas salteña y misionera.

El hallazgo de plantas fósiles cerca de Angastaco y de peces fósiles cerca de Cafayate prueban que durante el Terciario los Valles Clachaquíes estuvieron cubiertos por una frondosa y exuberante vegetación afín a las actuales de las selvas salteña y misionera.

Un muy reciente e interesante estudio de paleofitogeografía (rama de la paleogeografía –geografía de la vida antigua- que estudia las plantas) fue publicado por Luisa M. Anzótegui de la Universidad Nacional del Nordeste, sobre plantas fósiles de los Valles Calchaquíes. La paleontóloga Anzótegui descubrió hojas fósiles en formaciones sedimentarias próximas a Angastaco, que se remontan a unos seis millones de años atrás, a fines del Terciario. Para entonces los Andes no tenían todavía la configuración geográfica que muestran hoy.

La sorpresa de la paleontóloga fue descubrir que las hojas son afines a géneros que hoy viven en plena selva misionera. Entre las plantas identificadas se encuentran grandes árboles del grupo de los laureles (un género afín al laurel negro, uno de los mayores árboles de la selva), también variedades de helechos, mirtáceas y especies de ficus afines a las increíbles maromas de la selva serrana tropical salteña (las mal llamadas Yungas). Asimismo, se descubrió una liana fósil. En las mismas formaciones geológicas se han encontrado además restos de cocodrilos y de tortugas.

Los estudios de plantas vienen a completar las sospechas que surgieron con el hallazgo de peces en una formación un poco más antigua pero también en el Valle Calchaquí, donde se encontró una ictiofauna con representantes de los grupos esciánidos y cynodóntidos que actualmente habitan en ríos y lagos de regiones bajas en el Brasil Neotropical.

Como puede apreciarse, el mapa de vegetación era muy distinto hace pocos millones de años, con una selva de árboles de hasta 30 m de altura, que llegaba hasta el contrafuerte de la Puna.